Formas de pago habituales
La domiciliación bancaria (SEPA) sobre la cuenta autorizada al firmar es el método más frecuente entre los prestamistas de esta red. Algunos productos de plazo semanal, como el del ejemplo representativo publicado por MiSolvencia, distribuyen el pago en cuotas fijas cada semana en lugar de una única devolución mensual.
Amortización anticipada
La Ley 16/2011 de contratos de crédito al consumo reconoce el derecho a reembolsar de forma total o parcial un préstamo antes de la fecha prevista. El prestamista solo puede aplicar una compensación si el contrato la contempla expresamente y dentro de los límites legales, así que conviene revisar esa cláusula antes de adelantar un pago.
Qué pasa si te retrasas
Cada prestamista fija en su contrato los intereses de demora y el procedimiento de gestión de impagos. Un retraso prolongado puede derivar en la inclusión de tus datos en un fichero de morosidad como ASNEF y en gestiones de cobro por parte de la entidad o de un tercero autorizado, tal y como explica el propio blog de MiSolvencia en varios de sus artículos sobre burós de crédito.
Antes de pedir una prórroga
Si prevés no llegar a la fecha de pago, contacta con el prestamista antes del vencimiento, no después. Muchas entidades de préstamos rápidos ofrecen prórroga o refinanciación con un coste adicional que, en la mayoría de los casos, resulta más barato que acumular intereses de demora en silencio.
Calendario de pagos y domiciliación
La mayoría de operaciones se pagan por domiciliación bancaria o transferencia periódica. Anota fechas de vencimiento y mantén saldo suficiente unos días antes para evitar comisiones por impago. Si cambias de cuenta, actualiza los datos en el área de cliente del prestamista, no solo en el comparador.
Impago y ficheros de morosos
Un retraso puede generar intereses de demora, gastos de reclamación e incluso inclusión en ASNEF u otros ficheros. Ante dificultades, contacta con la entidad antes del vencimiento para explorar aplazamientos o planes de pago. MiSolvencia, como intermediario, no suele gestionar la cobranza del crédito ya concedido.