Formas de pago habituales
- Domiciliación bancaria (SEPA) en la cuenta que autorices al firmar.
- Transferencia al IBAN del acreedor, indicando la referencia del contrato.
- Área de cliente de la propia entidad, cuando ofrece pago con tarjeta u otros métodos digitales.
Amortización anticipada
La Ley 16/2011 reconoce tu derecho a devolver el préstamo antes de tiempo, de forma total o parcial. El ejemplo representativo que publica Creditilia permite esta operación sin comisión, aunque la entidad que te conceda el crédito puede aplicar otras condiciones: revísalo en tu contrato y en la información normalizada europea (INE) antes de asumir coste cero.
Qué pasa si te retrasas
El impago genera intereses de demora, cuyo importe exacto debe figurar en el contrato de la entidad. Un retraso prolongado puede derivar en la inclusión en un fichero de morosidad y en gestiones de cobro por parte del acreedor. Si prevés que no vas a poder pagar una cuota, contacta con la entidad antes de la fecha límite: suele haber más margen de negociación cuando avisas con tiempo que cuando ya hay un recibo devuelto.
Calendario de pagos y domiciliación
La mayoría de operaciones se pagan por domiciliación bancaria o transferencia periódica. Anota fechas de vencimiento y mantén saldo suficiente unos días antes para evitar comisiones por impago. Si cambias de cuenta, actualiza los datos en el área de cliente del prestamista, no solo en el comparador.
Impago y ficheros de morosos
Un retraso puede generar intereses de demora, gastos de reclamación e incluso inclusión en ASNEF u otros ficheros. Ante dificultades, contacta con la entidad antes del vencimiento para explorar aplazamientos o planes de pago. Creditilia, como intermediario, no suele gestionar la cobranza del crédito ya concedido.