WITME no mueve fondos. Quien haya dicho que sí transfiere al IBAN del contrato. El titular del recibo y el del DNI tienen que coincidir.
El comparador reparte el formulario en cuanto lo envías. Las propuestas (capital, calendario, TAE) suelen salir en minutos. Identidad y firma: ese día o el hábil siguiente. El asiento: horas, a veces dos jornadas laborables. Instantánea SEPA no siempre está; el receptor puede esperar al hábil. Un ticket de medio millón no se trata como un promocional de trescientos euros.
El escaparate habla de TIN entre cero y treinta y seis y de TAE entre tres y treinta y seis. Tu cifra la escribe el acreedor. Pide la INE, el nombre de la entidad, el total y si hay seguro. Creditio no cobra un «anticipo de gestión». Quien lo pida, estafa.
El saldo que no aparece se persigue en el prestamista, no en rgpd@witme.es. Tres hábiles en silencio: llama a quien firmaste. No abras otra ficha Creditio el mismo día para «empujar». Conserva el SMS o el email de la entidad: ahí está el expediente.
Festivo y domingo paran el tubo. Un IBAN de un familiar no sirve aunque «vaya a devolverte». El portal no tiene caja.
Propuestas en minutos no son dinero. Identidad el mismo día o el siguiente. Hasta 48 h hábiles de asiento. 500.000 € no viaja como 300 €. Sin adelanto al comparador.
El comparador reparte; el asiento lo hace otro. Instantánea no siempre. Receptor que retenga hasta el hábil: normal. Identifica al acreedor en la INE antes de esperar el saldo. Tres hábiles y nada: su teléfono, no WITME. IBAN de tercero: no. Caja Creditio: no.
Festivo nacional y autonómico no coinciden. Pregunta al prestamista, no al comparador. Un SMS de «oferta» no es el asiento. Conserva el nombre de la entidad del primer email.
Hasta 48 h hábiles es el techo que se ve en la ficha, no una promesa notarial. Un 300 € promocional y un 75.000 € de portada no comparten controles. Quien pida un Bizum «para liberar Creditio» es ajeno al portal. El IBAN del contrato es el único destino.

